Buenos Aires - La ciudad

 

 
 
La principal puerta de entrada a este fascinante país es la ciudad de Buenos Aires, su capital, con una superficie de 202 km2 y con once millones de habitantes (incluyendo el Gran Buenos Aires), que la convierte en uno de los diez centros urbanos más poblados del mundo.

El poeta Horacio Ferrer escribió sobre la ciudad, un famoso tango, musicalizado por Astor Piazzolla, que comenzaba así: "Las callecitas de Buenos Aires tienen ese que sé yo, viste?"

 
 
 

Buenos Aires encanta al turista con sus distintas y muchas "miradas": melancolía, diversión, tradición, modernidad, pasión y deleite y, por sobre todo, buen trato y fraternidad.

El clima de Buenos Aires -templado oceánico- es benigno todo el año. En invierno (del 21 de junio al 20 de septiembre), no se presentan heladas. La temperatura promedio es 10º C. Recuerde traer ropa de abrigo. Las lluvias más frecuentes se producen durante el otoño y la primavera.

 
 
 

Es tan intensa la relación con la literatura, que se pueden conocer los barrios partiendo de lugares inmortalizados por los mayores escritores argentinos. Jorge Luis Borges, Leopoldo Marechal, Julio Cortázar, Osvaldo Soriano y Roberto Arlt han narrado algunas de sus peculiaridades y de los secretos que se esconden en sus rincones; como por ejemplo, San Telmo, uno de los más antiguos de la ciudad, morada de poetas, artistas, anticuarios y bohemios.
 
     
 

Calle Caminito, La Boca
 


Barrios de la ciudad

La Boca, con sus casas pintadas con cálidos colores, sede de la cancha del equipo de fútbol más popular, de donde surgió Maradona, el más famoso de los jugadores argentinos (y del mundo). O pasear por la Recoleta, señorial y atractiva en sus contrastes. Bajo el sol del invierno (que no es tan cruel como el del hemisferio norte), sentarse bajo los árboles, junto al lago, en los bosques de Palermo. Infaltable es el recorrido por la costanera del Río de la Plata, con su múltiple oferta gastronómica y su increíble vida nocturna. Y por el "centro", la zona bancaria y comercial. En cada uno de los barrios hay una variada oferta de centros comerciales. El cambio favorable para los extranjeros permite adquirir a buen precio artesanías, antigüedades y modernos y exclusivos productos.

 
 

Buenos Aires fue siempre reconocida por su increíble oferta cultural. Museos, cines, teatros y shows ofrecen una variedad ilimitada de posibilidades para entretenerse. En la actualidad funcionan 175 salas de teatro y 200 salas de cine.

La Orquesta Filarmónica de Buenos Aires y la Orquesta Sinfónica Nacional ofrecen conciertos gratuitos. También son frecuentes los recitales de artistas nacionales y extranjeros de gran prestigio en estadios deportivos.

 
 

En amplios horarios de apertura se pueden visitar galerías de arte y museos. Hay más de 100 entre públicos y privados. Se destaca el Museo Nacional de Bellas Artes, que alcanza nivel internacional y es de acceso gratuito casi todos los días. Otros, muy tradicionales, como los de Arte Decorativo, Arte Hispanoamericano, Isaac Fernández Blanco, de Arte Moderno, etc. El más nuevo de ellos es el MALBA, Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, que abrió sus puertas al público en el año 2000.

Las ferias artesanales son una de las propuestas más pintorescas de la ciudad. La calle museo Caminito donde 62 artistas plásticos exponen al aire libre, es una de las ferias más importantes del mundo en su género.
 

Museo Malba
 
 
 

A medida que se va conociendo a Buenos Aires, surgen nítidamente aquellos aspectos que forman el hilo conductor de la historia y la vida cotidiana de la ciudad. Se comparte un "cortado" en alguno de los cafés, principales lugares de encuentro que guardan el misterio de la bohemia y de los sueños, escuchando un tango como fondo. Para muchos extranjeros, Buenos Aires "es" el tango, una música, sensual y melancólica, que seduce e incita a bailar (aunque los pasos no sean los correctos).
 
 


Costumbres y comidas

El "asado" es la comida típica de los argentinos, y su preparación es todo un ritual. El aroma del clásico bife de chorizo o de las especiales "achuras", se hace irresistible para todos los paladares.

El argentino comparte la comida, el café y el mate (una infusión hecha con yerba mate, que es una devoción compartida con nuestros vecinos los uruguayos) mientras habla de todo un poco: de política, de economía, de los "santos populares" como Gardel, Evita, Maradona, que renacen en historias de hoy, de ayer y de mañana. Pero sobre todo de fútbol, el deporte que convoca a multitudes y despierta explosiones de color, fiesta y pasión. Otros deportes en los que los argentinos se han hecho famosos en todo el mundo son el polo, el tenis y el hockey.

   
 
 
 
 

Las normas de cortesía y respeto están estrechamente ligadas con el trato informal. El saludo normal de hombres y mujeres es un beso en la mejilla. La sonrisa, el abrazo, el acercamiento al hablar y el lenguaje gestual constituyen el universo más común y amistoso de la comunicación.

Lo más distintivo es el uso de "vos" en lugar del "tú" para el trato informal y el uso del "che" para dirigirse a otra persona.

 
 
A pocos kilómetros de Buenos Aires, está la "pampa", con sus estancias, los gauchos, la doma y su folclore. Allí se puede disfrutar de tranquilidad y del paisaje llano y realizar cabalgatas o deleitarse con la música, los bailes y las canciones.

Estamos convencidos de que este Congreso será inolvidable. Porque confiamos en nuestro profesionalismo y queremos a nuestra ciudad. Y porque deseamos abrirles las puertas a todos los mediadores lingüísticos del mundo, para que se sientan felices de celebrar este encuentro en un país, que tiene un pueblo generoso y culto, y una maravillosa naturaleza.
   

¿Qué es el tango?

El tango es el producto cultural más auténtico y original que ha dado Buenos Aires. Sus orígenes se remontan a fines del siglo XIX.

Poetas como Celedonio Flores, Enrique Cadícamo, Homero Manzi y Enrique Santos Discépolo escribieron sobre lo que vivían y lo que soñaban. Músicos como Aníbal Troilo, Osvaldo Pugliese y Juan D'Arienzo marcaron en sus orquestas sus personales estilos para deleite de los bailarines que acostumbraban a reunirse en las pistas de clubes y confiterías. Los grandes cantores como Carlos Gardel (sin lugar a dudas el más famoso entre todos), Alberto Castillo, Floreal Ruiz, Alberto Morán y tantos otros fueron la voz de un pueblo para el que Buenos Aires era su lugar en el mundo y el tango, su cosmovisión.

Años más tarde, el genio de Astor Piazzolla y la seducción irresistible de los grandes bailarines de escenario como Juan Carlos Copes, Virulazo o Miguel Ángel Zotto lo proyectaron al mundo y desataron una contagiosa pasión que hoy trasciende idiomas y fronteras pero reconoce, sin vacilaciones, a Buenos Aires como la capital mundial del tango.

Actualmente, el tango se escucha y se toca en todas partes del mundo. Pero, sobre todo, se baila. Con dedicación y fervor, miles de aficionados se entrenan en las pistas para aprender esos pasos "caminados en pareja".
 

Con toda esa historia detrás y un presente de marcada vitalidad, esta ciudad recibe a sus amigos mediadores lingüísticos. Y no hay muchas diferencias entre su propia historia y la del tango. La Avenida Corrientes, los tradicionales bares de la Avenida de Mayo, el Teatro Colón, las calles de Borges y Cortázar, la Boca, San Telmo y Recoleta. En cada rincón de Buenos Aires hay una anécdota, una leyenda o un edificio que nos remite al tango. Y, sobre todo, hay un aire porteño, que certifica al tango como una cultura, más allá de su entidad artística. Una cultura que vive en las grabaciones y los escenarios, pero también en los libros y en la plástica, en la manera de caminar, en un acento, en el ademán de un saludo.
Es esa cultura con la que Buenos Aires vibra y se renueva día a día, noche tras noche, mientras su música parece esperarnos a la vuelta de cada esquina como una invitación cordial.

Quizás, el tango sea justamente eso: la inmejorable excusa por la que todos vienen desde tan lejos a esta ciudad, para darse un abrazo.